DEPORTE SALUDABLE: ROMPIENDO MITOS Y FALSAS CREENCIAS

Existen una serie de mitos o creencias en torno al deporte que muchos de nosotros aceptamos como ciertos porque desde que tenemos uso de razón los hemos escuchado. Sin embargo, la mayoría de ellos no sólo son falsos sino que además, llevándolos a la práctica, podemos poner seriamente en peligro nuestra salud.

Este artículo pretende romper con varios de estos mitos y dar una solución correcta a los distintos problemas que más comúnmente se plantean aquellos que realizan actividad física. Aunque son muchos más, aquí se exponen diez de los más extendidos. Comencemos…

  1. CUALQUIER EJERCICIO FÍSICO O DEPORTE ES BENEFICIOSO PARA LA SALUD

Por todos son conocidos los beneficios que aporta la práctica deportiva a todos los niveles, tanto físico como psíquico e incluso social. Sin embargo, no todos los deportes ni ejercicios son adecuados para la salud.

Estos deben cumplir un principio fundamental que es la individualización, es decir, deben estar adaptados a las características de la persona como puedan ser la edad, patologías existentes, su constitución o su nivel de entrenamiento, entre otras. Así mismo, también se deben tener en cuenta otros aspectos como los materiales e instalaciones o las condiciones climatológicas.

Así, por ejemplo, una persona con problemas de espalda como pueda ser una escoliosis (Curvatura lateral de la columna vertebral), deberá evitar saltos y lanzamientos bruscos o asimétricos; un individuo con problemas de hipertensión, tendrá que tener cuidado con actividades como el alpinismo, el submarinismo o cualquier otra que implique cambios importantes de presión o esfuerzos muy intensos; y alguien que tenga asma evitará ambientes fríos y secos o contaminados.

Si no se tiene en cuenta todo esto, no sólo no se conseguirán los efectos deseados sino que además estaremos poniendo en riesgo nuestra salud y calidad de vida.

  1. LAS AGUJETAS SE ELIMINAN TOMANDO AGUA CON AZÚCAR O BICARBONATO

Éste es uno de los mitos más extendidos en la sociedad. En primer lugar, debemos saber que las agujetas se producen cuando un individuo realiza un esfuerzo físico al que no está acostumbrado, y no son más que pequeñas microroturas de las células que forman los músculos (fibras musculares) y NO una acumulación de “cristales” de ácido láctico en dichos músculos, tal y como erróneamente se creía hasta hace no mucho.

Por lo tanto, no existe ninguna relación ni lógica ni científica entre la ingesta de agua con azúcar o bicarbonato y la disminución de las comentadas microroturas. Es más, si abusamos de ello, podría causarnos problemas y molestias intestinales e incluso adelantar la aparición de la fatiga.

Así pues, para minimizar el efecto o la aparición de las agujetas, os propongo los siguientes consejos:

    • Realizar un calentamiento adecuado y progresivo
    • Estirar los músculos implicados al terminar la práctica deportiva
    • El agua fría o un buen masaje pueden ser útiles para calmar el dolor
    • Volver a realizar los ejercicios que las provocaron pero a menor intensidad
    • Algunos médicos recomiendan tomarse un aspirina pero sólo de forma muy esporádica y cuando el dolor y los problemas de movilidad sean realmente importantes, siempre que sea posible.

    Álvaro  Moreno Cortés

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Published in: on abril 7, 2010 at 10:09 am  Dejar un comentario  

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